miércoles, 6 de noviembre de 2013

Nocturna inspiración


Esta soy yo,aunque a veces me vacío, me escurro entre los resquicios, 

me derrito,

me esfumo.

Y cuando eso pasa queda el vacío, la nada, negro.

A veces, de repente, aparece una semilla. "Pum". De la nada. Como el Big bang. La teoria de la gran explosión, y todo eso. No sé, me gustó más la peli.

Y de ahi sale uun brote, crece una flor, un árbol. A veces es maravilloso. Y de repente me doy cuenta de que ya no estoy vacía. Y quiero captar ese momento, ese árbol, ese bosque.
Hablo de ideas. Guardarlas para siempre.

Pero se van, tan pronto como vinieron.


La inspiración es un ligue de una noche, y se escabulle por la mañana con los tacones en las manos, sin hacer ruido.


Como otras historias en hoteles de lujo.

lunes, 4 de noviembre de 2013

Sexo Sucio


Ayer vi una peli, una de esas en las que el sexo es real. En las que los protas follan de verdad. Ese sexo que te hace sentir identificado. No esas mierdas comerciales en las que hacen el amor bajo la luna y todo es perfecto.

No, eso no.

Hablo de sexo real, de sexo sucio, sudoroso, de cuando descubres que es normal que el chico se corra demasiado pronto o que no lleguen al orgasmo. Hablo de no dar palo al agua borracho, de babas, sudor y malos olores. Hablo de dos cincuentones, entraditos en carnes, montándose de tal manera, que incluso resulta patético. Hablo de masturbación.

En eso se diferencia principalmente el cine no comercial, en el sexo. No es atractivo, a veces incluso repele, pero otras te pone cachondo. Es sexo triste, rápido y animal.

Sexo de verdad

martes, 22 de octubre de 2013

Putakume galantak



Y nos enamoramos en diez horas. Diez horas que maldije toda mi vida, durante los meses, o años quizá.

No, no tanto.

Y varias veces pensamos, si no hubiera sido mejor invertir aquellas horas en leer un libro, escribir un guión, tocar la guitarra. Ya saben. Las 10000 horas.

Yo decidí que no, quizá por aquello de los corazones rotos. Quizá por las incontables veces que pasé recreando cada segundo de aquellas horas, rebañando cada pestañeo, cada jadeo, cada gota de sudor. Sí, es por aquella lenta autodestrucción de recuerdos, por el resto de momentos que ese momento me dio.


Que no cambiaría ni un solo tic de ese reloj.

lunes, 21 de octubre de 2013

El chico de la playa



Y quién nos iba a decir a nosotras, dos cachorros en medio de la jungla, que nos gustaría tanto jugar.

martes, 15 de octubre de 2013

Esa mierda.



Conchi me dijo una vez que el peor de todos era el primer palo, pero se equivocaba. El peor siempre es el ultimo. El que hace temblar, el que te deja sin fuerzas, sin hambre, sin aire, sin ganas de vivir, de morir, de sexo, de nada.

El que te devasta.


Y  si no fuese así, no sería el último. 


No dejarías esa mierda.

martes, 13 de agosto de 2013

Localizando


Y tuvo que comprender, entonces, que la vida era eso, altibajos. Vivir, entre atascos y jaleos, alguna que otra decisión, puestas de sol arrolladoras y algún viaje inolvidable. Bueno, todos los posibles.

Y que por mucho que se cumpliese todo lo que pudiera desear, nunca llegaría a ese idílico estado de felicidad constante. 

Porque, como ya había oído tantas veces, sin lo amargo, lo dulce no es tan dulce.

viernes, 28 de junio de 2013

Los "te quiero tio".


De esas veces, en las que nunca más volverás a estar triste. E incluso vuelves a escribir, cuando dejaste de pensar que nunca lo harías, como las viejas glorias.

Y el otro día recorde, que ahora mirar la Luna me da un poco de pena, por eso de "zu argitzen zaituen ilargi berari begira".

Y no sé cuando pasó pero ya no quiero el Delorean. De hecho le agradezco un par de cosas a mi viejo amigo el tiempo.

Os quiero tios.

domingo, 5 de mayo de 2013

23



En un momento dado, dejó de ser como en el instituto, dejamos de tener tiempo para todo, y todos.Tu mundo se amplía, y tu corazón cada vez se reparte más por el mapa. Y a veces parece que estás lejos de todo, y de todos.

Y en un momento dado te das cuenta de que tu vida pasa, el día a día es constante, y la rutina empaña las paredes; y piensas que madurar, quizás sea dejar de tener tiempo.

Eso da mucha pena.

Yo no sé si he crecido, o madurado, pero he aprendido que con el tiempo, acabas lejos de algunas personas a las que quieres. Y no por eso las quieres menos. He aprendido que cuando creces, no estás más solo, sino que filtras amistades, y afianzas lazos.

Creo que la vida me ha enseñado que cuando creces, no tienes tiempo para jugar todos los días en el parque, ni quedar todos los viernes en la estación de tren. Pero que hay algunas personas, en algún lugar del mundo, que se acuerdan de ti

y sonríen.


Y ellos me han enseñado, que no es que tu les quieras menos,

sino que Ellos así te quieren más.

domingo, 21 de abril de 2013

Hundir la nariz en el tarro de café


y vuelvo a escribir para decir que ya no escribo, que la vida pasa, y los niños juegan, o ya no, en el parque. Y vuelvo a caer en presuntuosas bipolaridades quizás, un poco de aquí, y un poco de allá. Ya sabes, lo de siempre.

O abrir un poco los ojos, ir un día al monte, recordar aquello, la risa floja, el libre albedrío, emborracharse de día y aparcar al tacto.

Malvivir del bueno, ser feliz por un instante

y otros vicios.


Puede que sea el sol.


viernes, 5 de abril de 2013

Junto con los días


Es como los escritores con sus historias agotadas. A veces queda inspiración, pero no para esa idea. Se fue, sin desenlace, ni final, ni perdices o ron con pasas. Simplemente, finita. Porque ya no saben qué más escribir, ni de qué color hacerlo, hay mucho talento guardado en cajones.

Pero los personajes de esos libros olvidados sí que tienen algo que decir ¡tienen ideas! finales, posibilidades, ganas... pero la mano no escribe, y ellos se quedan ahí, inacabados, incomprendidos, abandonados, rotos.

Yo era el personaje que gritaba desesperadamente "¡escríbeme!", pero tú ya no tenías qué escribir.

Una lástima.


domingo, 17 de marzo de 2013

Los días que pueden ser.


A veces la vida te regala algo bonito, como un amanecer a pleno nevar mientras caminas al trabajo. 

 Y, no sé, pienso que, a fin de cuentas, puede que ya no odie este sitio, quiero decir, mis recuerdos alegres no viven aquí, puede que los mejores momentos de mi vida hayan pasado en otro lado, bueno allí y en todo el mundo. 

Ese sencillo hecho me tranquiliza de sobremanera.

Cenar, anatomias, momentos artificiales, y la vida vuelve a ser genial.

domingo, 3 de marzo de 2013

'Lincoln'



“Podría estar encerrado en una cáscara de nuez y sentirme el rey de un espacio infinito”. Es Hamlet, pero no es en un teatro donde hemos oído esta cita por última vez, sino en una pantalla de cine y de mano de el que se conoce como ‘el presidente más puro de América’.

Sí, hablo de Lincoln, y aunque parezca exagerado, les aseguro que tras ver la película lo de ‘puro’ les parecerá poco. Y ¿a qué viene la tan famosa cita de Hamlet? A la cantidad de anécdotas, citas e historias que el presidente cuenta a lo largo de la película, podría decirse que es su manera de ilustrar cada razonamiento que hace a lo largo de su lucha por la abolición de la esclavitud.

Así nos muestran a Lincoln en este film, un hombre afable y carismático, culto, anecdótico y paciente. Padrazo donde los haya y con un manejo de la retórica envidiable. Aquí cabe aplaudir la caracterización de la película, y la actuación de Daniel Day Lewis, una combinación que hacen que el oscar a mejor actor sea merecido. Aunque me tomaré la licencia de decir, como comentario personal, que cabe pensar que sea el personaje lo que hace grande al actor, y la película lo que santifica al presidente.

Sea como fuere, es impresionante la batalla de fortaleza y debilidad que se libra en los ojos del protagonista, un hombre alto, presencial, imponente como era Lincoln se muestra cabizbajo y cansado muchas veces, encorvado, ¿vencido incluso? Puede, sobre todo en la lucha personal, la interior, la que se libra en casa y no en el capitolio con los congresistas. Y todo esto se refleja, como ya he dicho, en sus ojos, me quito el sombrero.

Pero no dejaremos que Day Lewis se lleve todo el mérito, es imprescindible mencionar la estupenda actuación de Tommy Lee Jones, quien (y por mucho que me duela porque adoré Django y lo que Christoph Waltz hacía en ella) se merece cuanto menos una encarnizada batalla por el oscar a actor secundario. Otro personaje que no puedo dejar que pase por alto es David Strathairn en el papel de subsecretario de estado, admito que caigo en lo subjetivo pero, ¿no es genial la presencia de este hombre en pantalla?

Y para finalizar, un batallón de actores muy bien caracterizados para representar a los congresistas, y estamos en 1865 en plena lucha por la decimotercera enmienda, señores. Especial mención a la batalla verbal en la que el congresista Thaddeus Stevens declara que no cree en la igualdad de razas sino en la igualdad ante la ley, y como no, a la actuación de los tres sobornadores que rebañan votos como pueden. Brutales.

Y ¿qué nos deja esta película de fantásticos primeros planos?, al menos a mí, una sensación agridulce. La lucha de esclavos y políticos consiguió en su día una actualidad en la que no es raro que el puesto que en su día ocupó Abraham Lincoln sea ahora de una persona negra. Abolieron algo estimado inhumano hoy en día. ¿O no? 

He ahí lo agrio, pregúntense ustedes, si tienen el valor, cuánta gente estaría hoy en día en contra de esa medida.

La realidad asusta.

miércoles, 27 de febrero de 2013

'Zuloak'



Polita izan zen Fermin Muguruzaren film hau ikusteko parada edukitzea, Bilboko CineClub Fas-eko eserlekuetan erdi etzanda pelikula ikusi, Muguruzaren mahai ingurua entzun eta azkenik 'Zuloak' taldeko kontzertu akustikoaz gozatu ahal izan genuen. Zoragarria da hiri batek oraindik kulturarako bazterrak edukitzea.

Lehenik eta behin film honen genero berezia aipatu beharrean nago, 'Mockumentary'a ez da egunero filmek janzten duten trajea. Touché. Onartzen dut, ni guztiz engainatu ninduen. Amaieraraino sinistu nuen Arrate Rodiguezek Fermin Muguruzari bidalitako irudi pusken loturari esker egindako dokumental erreala ikusten ari nintzela. Chapó.

Istorioari begira ere, erakargarria, neskez osatutako musika talde baten eraketa; ta ohiko jaleoak bitartean: bronkak antolatzailearekin, etsi egiten duen abeslaria, protagonismo gehiegi duen partaidea, haurdunaldiak eta guzti! Gaia, berriz, hainbat: emakumearen autodeterminazio eta independentzia, euskal musikaren egoera, feminismoa... Tipikoak ere? agian. Baina filmak badu zeozer, tipikotasunean erortzetik salbatzen duena: naturaltasuna.

Honi esker Euskal Herrian, euskal musikan eta emakumeen munduan dantzan dirauten ardurak, arazoak, estereotipoak... topikoak azken finean, ulergarri bihurtzen dira, naturalak.

Elkarrizketetan dago, nire ustez, gakoa. Kamara baten aurrean lau lagun jarri ta hitz egiten utzi. Horrelakoak dirudite pelikularen gidoipeko elkarrizketak. Naturaltasuna, jaun-andreok, ta konturatu orduko filmaren barruan egongo da jada gure burua.

Muguruzak esan zuen kontzertu rockero batek transmititzen zuen grina sentiarazi nahi zuela, bere asmoa jendea jarrera basati eta gogotsuarekin zinematik ateratzea zen. Nigan, behintzat, lortu egin zuen. Kultura, euskal musika eta emakumearen rola aldatu, bultzatu eta iraultzea posiblea delako ideia posiblea zen atzo Bilboko CineClub Fas gelan, bai horixe!

Ez naiz Muguruzaren fan porrokatua, berez, bere burua gehiegitxo maite duten horietarikoa delako susmoa izan nuen. Baina onartu beharra dago ondo egiten duela lan eta 'Zuloak' proiektu bikaina dela. Eta honen ondoren fikziozko taldeak sortutako fenomenoa ere, ez dauka parekorik.

Epaiketaren emaitza: guztiz gomendagarria.

lunes, 25 de febrero de 2013

El Atlas de las Nubes


Admitiremos, porque es caballeroso ser franco, que al principio tuvimos miedo. Casi tres horas de película en ambiente fantástico, mucha digitalización... A mi me olía a Benjamin Button, que lo siento pero resultó lenta, rozando lo aburrido, decepcionante en definitiva.

Pero El Atlas de Las Nubes te atrapa desde el primer momento, y no lo hace avasallando como los típico vendedores ambulantes (semana grande, sabeis de que os hablo), sino atrayéndote desde lejos, como un bohemio artista callejero. Puede que sea debido a las diferentes historias contadas simultaneamente, que despiertan ese deseo de saber por fin qué maldita relación hay entre ellas. O la envidiable caracterización por la que te devanas los sesos intentando saber si los ojos de un viejo, esa doctora o una sexy camarera son realmente de la misma actriz. Y sí amigos, lo son (y no, no me he confundido al decir viejO).

Respecto al mensaje, bueno, admito que eso puede ser algo personal, amor, libertad, rebelión... cada uno interpreta a su manera las películas, pero ahí reside la magia del cine, no es cierto? Lo diferente de esta película es que tanto en una historia de ciencia ficción futurista del año 2215 como en la aventura de unos adorables ancianos que escapan de su represiva residencia, ese mensaje, esa sensación, ese escalofrío que nos recorre (sea cual sea para ustedes, queridos espectadores) es el mismo.

Especial mención al toque ciclico que enreda en un nudo cerrado todas las historias, llevándonos a preguntar cuál es la primera, y, posteriormente: 
¿estás completamente seguro?

En resumen, porque es caballeroso dejar de andarse por las ramas, y aunque pueda deberse al factor sorpresa, El Atlas de las Nubes tiene mucho que contar, mucho que transmitir y largas horas de conversaciones post-cine que mantener.

Pero ah, no somos caballeros, así que me permitiré el lujo de añadir lo increiblemente atractivo que ha convertido este largometraje a mi nuevo actor revelación Jim Sturgess.

martes, 19 de febrero de 2013

Que cosas eh? justo ahora, parece que se ha acabado el mundo.


Y que nunca volveremos a comer helados. Y a mi me ha pillado sola en esta habitación, porque ya no hay plurales que suenen a optimismo. Hay un solo, un solamente solo, y noches cerradas sin luna, de esas en las que llueve, de esas en las que ya no estás segura de que va a dejar de llover, de esas en las que pasas miedo.

Y entonces escribes, porque la sala se llena de cosas de las que escribir, y recuerdas lo bello que era el silencio.

Y lo bellas que fueron un día las mañanas, cuando existieron.

miércoles, 13 de febrero de 2013

Un minuto, nada más


Ya sólo escribo cuanto bebo café, pero es que, señores! ya nadie se para a mirar la luna. 

Lo sé, alguien debería hacer algo al respecto.

Pero luego se me pasa, en cuanto me dicen un par de tonterías, porque soy así, y aunque a veces lo odie, lo prefiero. 

No está bien ser tan cascarrabias.

viernes, 1 de febrero de 2013

Pero de felicidad.


De vez en cuando hago eso.

Recuerdo momentos, y casi siempre suelen ser mejores, y casi siempre suele ser un mal momento para recordar, y casi siempre acabo suspirando. Menos cuando estoy especialmente sensible.

Entonces lloro.

miércoles, 30 de enero de 2013

Arrainak eta.


Diría grandes cosas, pero alguien me robó las palabras, y hoy es de esos días en los que mirar al mundo es un poquito más dificil. No queremos más palomitas, ansiamos nuestra frase en esa gran obra.

No lo sé, habla con el guionista.



martes, 15 de enero de 2013

Quotidien



Cuando sabemos que vamos a perder algo tendemos a imaginar cuánto nos dolerá, y como lo superaremos. Creo que todos alli, a nuestra manera, hicimos eso. 

Aquello tenía un final amigos, y eso todos lo sabíamos, así que comentabamos como lo llevariamos una vez en el mundo real. Puede parecer agorero, pero ayudaba a quitarle hierro, habíamos creado algo, un hogar quizá, una razón por la que sentir morriña al volver a casa.

No sé cómo lo vivio el resto, si la añoranza cumplía sus expectativas, si dolió como se suponía que tenía que doler, pero en mi caso, no lo hizo. Quizás esperaba algo como “ahlalá c'est le catastrophe!” pero no, el mundo no se acabó, la vida siguió y bueno, los recuerdos resultaron ser más un alivio que una espina.

Pero hay días...

Los viajes, las escapadas, no me refiero a eso, “alors, ça c'était pas quotidien”, pero el día a día, es lo cotidiano lo que realmente pincha. 

Como aquel día en el que ibas a cocinar lasaña con Marc, y encontramos a Izar caida de la bici, y acabamos comiendo los tres , o la tarde que, agobiada, decidiste salir de clase un par de horas antes y encontraste a Martxel en la Student tomando un Latte, es que Ari estaba de shift. Y al final nos juntabamos todos, e ideabamos cosas. Eso era lo que haciamos.

No tiene nombre pero yo decidí llamarlo ritmo de vida. Era diferente.

No sé cómo lo vivió el resto, pero personalmente, si tuveira un Delorean, sabría muy bien como utilizarlo.