miércoles, 30 de enero de 2013
domingo, 20 de enero de 2013
martes, 15 de enero de 2013
Quotidien
Cuando sabemos que
vamos a perder algo tendemos a imaginar cuánto nos dolerá, y como
lo superaremos. Creo que todos alli, a nuestra manera, hicimos eso.
Aquello tenía un final amigos, y eso todos lo sabíamos, así que comentabamos como lo llevariamos una vez en el mundo real. Puede parecer agorero, pero ayudaba a quitarle hierro, habíamos creado algo, un hogar quizá, una razón por la que sentir morriña al volver a casa.
Aquello tenía un final amigos, y eso todos lo sabíamos, así que comentabamos como lo llevariamos una vez en el mundo real. Puede parecer agorero, pero ayudaba a quitarle hierro, habíamos creado algo, un hogar quizá, una razón por la que sentir morriña al volver a casa.
No sé cómo lo
vivio el resto, si la añoranza cumplía sus expectativas, si dolió
como se suponía que tenía que doler, pero en mi caso, no lo hizo.
Quizás esperaba algo como “ahlalá c'est le catastrophe!” pero
no, el mundo no se acabó, la vida siguió y bueno, los recuerdos
resultaron ser más un alivio que una espina.
Pero hay días...
Los viajes, las
escapadas, no me refiero a eso, “alors, ça c'était pas
quotidien”, pero el día a día, es lo cotidiano lo que realmente
pincha.
Como aquel día en el que ibas a cocinar lasaña con Marc, y encontramos a Izar caida de la bici, y acabamos comiendo los tres , o la tarde que, agobiada, decidiste salir de clase un par de horas antes y encontraste a Martxel en la Student tomando un Latte, es que Ari estaba de shift. Y al final nos juntabamos todos, e ideabamos cosas. Eso era lo que haciamos.
Como aquel día en el que ibas a cocinar lasaña con Marc, y encontramos a Izar caida de la bici, y acabamos comiendo los tres , o la tarde que, agobiada, decidiste salir de clase un par de horas antes y encontraste a Martxel en la Student tomando un Latte, es que Ari estaba de shift. Y al final nos juntabamos todos, e ideabamos cosas. Eso era lo que haciamos.
No tiene nombre pero
yo decidí llamarlo ritmo de vida. Era diferente.
No sé cómo lo
vivió el resto, pero personalmente, si tuveira un Delorean, sabría
muy bien como utilizarlo.
miércoles, 9 de enero de 2013
martes, 8 de enero de 2013
Y tú me hablas de amor...
Dices que no hay amor a menos que dure para siempre. Tonterías, hay episodios mucho mejores que la obra entera. De hecho, he visto cortos increibles, y una vez, me enamoré en uno de ellos.
Existen entreactos perfectos.
Hubo un tiempo, por breve que fuera en el que, sí, en efecto, ocurrió algo genial, más genial de lo que había imaginado nunca.
Al fin y al cabo, si enamorarse fuera fácil, 'sería una bicicleta'.
domingo, 6 de enero de 2013
miércoles, 2 de enero de 2013
Malditos los recuerdos que nunca fueron
Y los recuerdos gotean, uno a uno, como el sudor en un cristal empañado, de esas noches, que sucedieron en algún lugar, pero eso, es mejor no recordarlo. Porque la fragilidad es tal, que el alma podría resquebrajarse con sólo un amago de esos días, de ese momento; y se cierne en un refugio de plástico, que aunque de poco sirve, es todo lo que podemos ofrecer.
Los días cuentan historias, relatos, fábulas, qué más da? sólo con pensar que a veces, que hubo un día en el que... labios, pájaros, nubes, y oh, amigos, también montañas.
Sí, malditos.
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