Eso es todo lo bueno que diré
sobre Dallas Buyers Club, así que quizá sería mejor dejar de escribir ahora.
Nunca hice demasiado caso a los quizás.
Lo siento, pero Dallas
Buyers Club me parece una película fácil. Y es que un tema como el sida, las
drogas y la homosexualidad en los años 80, es un tema profundo, cruel, triste, crudo, pero sobre todo, fácil. Y un contenido de este calibre, tratado con un
guión tan plano como es el de la película, se vuelve pobre, y recurrente.
Desde luego nadie esperaba encontrarse
a sí mismo al ir a la sala de cine, pero qué sé yo, un mínimo mensaje, quizás
sí.
"Ya, pero los actores lo
clavan"
O eso dicen los Oscars al menos. Sí,
desde luego, nunca habíamos visto un Matthew Mcconaughey así, aunque True
Detective apuntaba ya maneras, y creó alguna que otra expectativa. Sólo diré
que no basta con ser un saco de huesos para hacer una actuación sublime. Puede
que sea exigente, pero meterse en el cuerpo de un drogadicto que lucha por
sobrevivir al sida necesita de algo brillante para impresionar, sino, sigue
siendo fácil.
Jared Leto se luce más en este
aspecto, afeminarse en un papel de yonki homosexual con un cambio físico brutal
merece, cuanto menos, cierto reconocimiento. Aunque es remarcable también el
Oscar a mejor maquillaje. Ahí lo dejo.
Mariposas y payasos. Porque no,
no todo es crítica destructiva. El payaso, que persigue a Woodroof, como lo
hace su enfermedad, a lo largo de la película, consigue destacar y hacer que la
película tenga algo que decir. Touché. La magia de las mariposas,
efectivamente, nos saca completamente de la sintonía general, carente de ningún
tipo de segunda lectura, un poco desentonado con el resto de secuencias, pero
admirable, igualmente.
En conclusión, Dallas Buyers Club
es el chico guapo del instituto, un sábado cualquiera. Todo el mundo adora los
sábados, porque son guapos, atractivos, y nos invitan a bailar. Lo tienen fácil.
Son el típico chico al que besas, porque la presión social te obliga a hacerlo,
porque son guapos desde antes de conocerlos. Comerciales. Como los sábados.
Fáciles. Como Dallas Buyers Club.

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