La inspiración se dio a la fuga junto con la pena, "menos mal" dijeron algunos locos, pero los poetas se quedaron, nunca mejor dicho, callados.
Y ahora que? mi nevera está vacía y no sé si rebañar recuerdos o mahonesa.
Decidí complicarme, acostumbrada a vivir sin esperanza, y por lo tanto un poco muerta, porque sin vida no hay esperanza, y sin tortilla de patata esto no es un verdadero cumpleaños.
Al fin y al cabo, sé que fue un suicidio, pero fue bonito vivir.
Y volver a cenar con esa pareja.
Pena e inspiración.

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