Vivir es gratis y, ¿todavía pides calidad?
Se puede ser más feliz, y con menos,
se puede ser más feliz con menos. Tampoco se puede elegir que dejen de temblarte las piernas, ni no volver a estar triste nunca más.
Pero podemos intentarlo, y eso se nos da muy bien.
No hay comentarios:
Publicar un comentario